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Las mentiras de la innovación empresarial

¿Qué entienden los empresarios y emprendedores por innovación? Esta pregunta siempre genera discrepancias entre los teóricos y empíricos de la gestión de la innovación, en donde la innovación es vista como el sello o la marca de que la empresa está mejorando o está evolucionando o está cambiando o simplemente como término de moda dentro de la comunidad. Pero realmente qué sabemos de la innovación, ¿qué es mentira en la innovación empresarial? y principalmente ¿nuestras organizaciones son realmente innovadoras?


La innovación es, por definición, hacer algo que no se ha hecho antes y que esté enfocado en la generación de valor. Si algo es innovador es porque se deja atrás lo conocido, lo predecible, y genera una disrupción que es notada y valorada por el público. Innovar siempre implica algún grado de incertidumbre, no hay innovación con certeza por que la certeza tiende a ser generada por entendimiento generalizado de algo. Entonces ¿Qué no es innovación empresarial?




Hacer innovación por querer parecer innovadores


La primera mentira que se ve en las organizaciones es que utilizan el término innovación como mantra de cambio o como diferenciación con la competencia, o como la empresa renovada, o como la estrategia comercial para captar clientes, pero realmente no son empresas muy innovadoras, esto se ve fácilmente cuando al revisar su estrategia, procesos, productos o servicios ofrecidos no vemos ningún diferencial para el mercado o frente a la competencia y lo que sucede es que estamos tan acostumbrados a los procesos y los productos cotidianos, que algún cambio simple y que muchas veces no genera valor es visto como una gran novedad. Para las empresas altamente innovadoras estos pequeños cambios son vistos como mejora continua y no hacen parte de arquitecturas o modelos de innovación.


Hacer innovación sin un horizonte y sin una visión de valor


La segunda mentira está relacionada con la falta de propósito y alineación con los objetivos estratégicos de la organización, esto deriva en la falta de un plan claro para la adopción de modelos y estrategias que fomenten la innovación y el valor que estos tienen o pueden generar para la organización. Es normal escuchar la frase ``es necesario un cambio” pero casi nunca se escucha “¿Para qué necesitamos el cambio?”, el no tener en cuenta el ¿para qué? o ¿por qué? de los cambios derivan en que realmente no aporten valor ni a la operación ni a la estrategia y que muchos de estos nuevos cambios o iniciativas no sean sostenibles en el tiempo.

Hacer Innovación es usar herramientas de moda


La tercera mentira está asociada a nuestro impulso natural por actuar, entonces empezamos a realizar talleres de Design Thinking, siete sombreros para innovar, doble diamante, entre otros y creemos la mentira de que estamos lo suficientemente entrenados para llevar estas metodologías a la realidad en nuestra organización y lo primero que se hace es pedirle a los colaboradores que generen ideas a través de concursos y procesos de ideación sin sentido que muchas veces no están alineados con los objetivos estratégicos. Pero la realidad es que la verdadera gestión de la innovación tiene una visión integral en la cual se define cuál es el propósito, las barreras y motivaciones de la innovación, los actores, sus beneficios o posibles impactos, la metodología e implementación y su sistema de medición y avance.


La innovación es solo generada por personas creativas


La cuarta mentira está asociada a la creencia generalizada de que solamente la innovación es generada por personas con conocimientos y habilidades de creatividad. En general, se podría decir que en las organizaciones no faltan buenas ideas, lo que falta es un método para desarrollarlas y convertirlas en proyectos rentables que permitan aportar al resultado. Es decir, de cualquier colaborador pueden nacer buenas ideas, pero la responsabilidad de la organización es impulsar y sacar adelante estas ideas y acompañar a estas personas en los procesos creativos, de desarrollo e implementación y generación de valor.


Reconocer y entender las mentiras descritas anteriormente en el desarrollo e implementación de la innovación empresarial permite hacer frente y compararse con las organizaciones que realmente están innovando, entendiendo qué se debe ajustar en nuestras compañías. Se entiende así a la innovación empresarial como la capacidad para generar nuevo valor, desde el cambio del status quo, la generación de conocimiento y el hacer las cosas de manera disruptiva y creativa. Es decir, si la innovación no puede traducirse en valor y en resultados concretos, se convierte en una mentira o falacia, llamada por expertos como el “Teatro de la innovación”.


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